La ciencia es la madre del conocimiento,
la sola opinión engendra ignorancia.
Hipócrates (460 – 370 a.n.e.)
En sus “Cuadernos desde la cárcel”, el filósofo y periodista italiano Antonio Gramsci (1891 – 1935) extiende el concepto de violencia política del terreno físico al escenario psicológico, con lo que llama la “construcción del consentimiento”. El mecanismo que el mismo Gramsci califica como fascista, consiste en la invención de una amenaza, para lograr una imposición. Por desgracia, la estrategia descrita parece ser la elegida tanto por la administración universitaria como por el ejecutivo estatal.
Sembrando la incertidumbre y el terror, además de una campaña propagandística que pretende presentar a los jubilados universitarios como los principales responsables de la crisis financiera por la que dolorosamente atraviesa nuestra entrañable Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), pretenden que entreguemos nuestro derecho a un retiro digno, profundizando la precarización de nuestras condiciones laborales. En nada difiere este programa de la campaña de desprestigio magisterial de Enrique Peña Nieto y Aurelio Nuño, presidente y secretario de educación respectivamente en el sexenio del primero. Ambos de triste y gris memoria.
Solo un gobierno entreguista y retrógrada puede concebir acciones contrarias a la universidad pública, y el gobierno de Zacatecas se empeña en inscribirse en ambas abominables categorías. En la universidad se genera el conocimiento que alimenta la soberanía, aniquila la dependencia y forma ciudadanos libres, por cuanto están bien informados. Nada de eso importa, ni en el interior ni en el exterior, a quien únicamente responde ante el poder, el control y el dinero.
Las opiniones expresadas por David Monreal, si no se originan en la más supina ignorancia, son entonces producto de una insuperablemente profunda deshonestidad política. En otras palabras, o es intelectualmente incapaz para el cargo que ostenta o lo es en el terreno ético. En algo se coincide con el ejecutivo estatal: el manejo de los recursos que la UAZ recibe deben transparentarse, la comunidad universitaria lo ha exigido sin éxito durante décadas, porque la autonomía, lo tenemos claro, no significa extraterritorialidad.
Miente a sabiendas el titular del ejecutivo, cuando afirma que su gobierno aporta el 50% del subsidio que la UAZ recibe, pues apenas alcanza un 33.5%. Más aún, incluye en esas cantidades lo recaudado por impuesto del 10% a los trámites y servicios estatales, que por ley son recursos propios de la UAZ, dado que le son garantizados por la Ley de Hacienda del Estado de Zacatecas, en sus artículos del 83 al 90. Con esto en consideración, la aportación del gobierno estatal languidece, y su titular incumple con la ley, lo que coloca a la UAZ como acreedor y al gobierno estatal como el respectivo deudor.
Incumple la Ley General de Educación en su artículo 90, dedicado a la revalorización del trabajo docente. La fracción III ordena fomentar el respeto a la labor docente, la fracción IX mandata textualmente “Respetar los derechos reconocidos por las disposiciones legales aplicables”.
El gobierno federal también incumple la ley en lo que se refiere al financiamiento de la educación,. Un fragmento del artículo 119 de la Ley General de Educación vigente reza textualmente “El monto anual en términos de la ley que el Estado destine al financiamiento en educación pública y en los servicios educativos garantizando la accesibilidad y la gratuidad en la educación, no podrá ser menor al equivalente del 8% del producto interno bruto del país”. De acuerdo con cifras de la OCDE (www.oecd.org/en/publications), en 2022, nuestro país dedicó únicamente el 4.6% del PIB a la educación.
La orientación del gasto es un indicador inequívoco de las prioridades del grupo en el poder, y la asfixia a la producción académica es una forma aunque sutil muy eficiente de entreguismo. El efecto ineludible condena a nuestras universidades a conformarse con hacer maquila científica, semejante en otro terreno a vender materias primas para luego comprar productos elaborados. La soberanía no es únicamente un concepto romántico de alcances emocionales, tiene expresiones prácticas, claras y contundentes.
Veamos, el costo anual de un estudiante de la UAZ es actualmente 60 mil pesos, mientras que el promedio nacional reconocido por la OCDE es de 84 mil, y que el promedio en los países de la OCDE es de 120 mil pesos, siendo el gasto recomendado por la OCDE de 285 mil pesos mexicanos. (www.datos.bancomundial.org).
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Costo promedio de un estudiante de nivel universitario (Pesos Mexicanos) |
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U. A. de Zacatecas |
60,000 |
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Univ. Pública, México |
84,000 |
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Univ. Pública, OCDE |
120,000 |
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Recomendación, OCDE |
285,000 |
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Ibero, Anáhuac (*) |
330,000 |
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ITAM, ITESM (*) |
380,000 |
De este total invertido, el gobierno de Zacatecas aporta menos de 21 mil, mientras que mantener un preso en Zacatecas consume 73 mil pesos anuales. Para el ejecutivo estatal, castigar al infractor es 3.5 veces más importante que prevenir ofreciendo preparación universitaria a nuestros jóvenes. En el plano federal, cada interno tiene el costo de tres estudiantes, pero con el costo de un interno en un penal federal de alta seguridad
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Costo individual anual promedio (Pesos Mexicanos) |
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Estudiante UAZ |
60,000 |
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Interno, CERESO Zac. |
73,000 |
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Estudiante nacional |
84,000 |
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Interno, Penales nacionales |
180,000 |
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Interno, Fed. Alta seguridad |
1,370,000 |
En el ámbito federal, cada interno tiene el costo de tres estudiantes de la UAZ, pero con el costo de un interno en un penal federal de alta seguridad puede cubrirse la formación universitaria de 23 jóvenes en Zacatecas, 0 bien 16 en la universidad pública promedio. El costo del combate al delito se incrementa de forma monstruosa si se tiene en consideración la cantidad de recursos que consumen los cuerpos de seguridad.
Con datos de INEGI, el Sol de México publica (14/08/2025) que Zacatecas cuenta con 1.3 efectivos de la policía estatal, un 30% por encima del promedio nacional, mientras que el propio instituto coloca en 52,380 el número de jóvenes enrolados en educación superior en la entidad. Redondeando, tenemos un policía estatal por cada tres estudiantes de nivel superior. Falta contar la policía metropolitana, la guardia nacional destacada en territorio zacatecano, de la Marina, y del Ejército. En fin, le apostamos a la contención muy por encima de la prevención, ¿dónde entonces está el barril sin fondo?, ¿y dónde el combate a las causas?
Es lamentable que bajo el pretexto de “información sensible”, la administración central no proporcione la información financiera institucional que permitiría tomar decisiones de unidad tan necesarias, justo en este momento, para la institución y para la universidad pública en México. La unidad crece y se desarrolla alimentada por la confianza, pensar en la unidad universitaria fundada en la fe es una vana ilusión. Lamentable también que el gobernador del estado descalifique un ámbito de trabajo que, a juzgar por sus propios dichos, desconoce. Queda invitado, señor gobernador a acompañar a un miembro del personal académico durante una jornada y aún de fines de semana para que deguste la vida académica y amplíe sus horizontes.
El mundo se dinamiza por el respeto de los derechos a la salud, la vivienda, el agua, un retiro digno, derechos indígenas; pasa en Jalisco, Bulgaria, España, Australia, Bangladesh, Nepal, y Tailandia. De entre las protestas alrededor del mundo destacan aquellas como las de Francia, Italia, Bélgica, Albania, Grecia, Hong Kong, Nepal, Chile, y Argentina cuya motivación central es el abandono financiero a la educación universitaria. ¿Qué tiene que pasar en México para que despertemos?




























