“Me cuelgan muchos santitos” respondió el procurador de Justicia Arturo Nahle García, al responder a las imputaciones que le formularan diputados de oposición, en cambio afirmó que “nadie me puede acusar de corrupto ni de cobarde”.
Soy el único funcionario que fue ratificado por unanimidad por este poder legislativo, todos los días trato de honrar esa confianza ciudadana, poniendo al límite mis capacidades, señaló el procurador ante el pleno de la 61 legislatura.
En este contexto destacó no defraudar la confianza que le fue conferida “siendo honesto. Se me puede acusar de muchas cosas, pero nadie me puede acusar ni de corrupto ni de cobarde”.
Por otro lado al referirse a los avances en la Procuraduría General de Justicia del estado mencionó que no se pueden investigar los delitos como antiguamente, sino que hoy se debe hacer científicamente y que es a donde debe apuntar la procuraduría de Zacatecas y todas las del mundo.
Al referirse al comportamiento de secuestros en el estado, el procurador Nahle García especificó que en muchas ocasiones no están configurados, sino que son engaños aunque jurídicamente son extorsiones, y que por eso se lleva a cabo una campaña para evitarlos el engaño entre la ciudadanía.
La pobreza, el desempleo, la corrupción, la impunidad, la pérdida de valores, creo que es un concepto que le faltó señalar, dijo irónicamente al diputado petista José Luis Figueroa, son factores criminales. “Tenemos unos vecinos muy complicados que consumen toda la droga que se consume en el mundo y las armas, pero estamos actuando”, argumentó.
Fácil una carentena de policías en la cárcel y también a un Ministerio Público, pero mucho pueden y deben hacer los presidentes municipales. La gran mayoría no hizo lo propio, no quiero poner ejemplos para no herir susceptibilidades, porque ahora (esos alcaldes) ahora son diputados.
Una policía mal pagada, mal reclutada, capacitada, es una policía infiltrada, dijo el procurador.

























