ZACATECAS. A través de un comunicado emitido por la administración estatal, se informó que respecto de la recomendación emitida en torno a la comunidad de Salaverna, Mazapil en el expediente CDHEZ/746/2016, se atenderá con puntualidad los puntos relacionados con la Secretaría de Seguridad Pública y la Procuraduría General de Justicia del Estado de Zacatecas. Sin embargo, no así en los que tienen que ver con la Secretaría General de Gobierno.
El documento emitido por la coordinación de comunicación social expone que en el expediente integrado por la CDHEZ no se acredita plenamente la identidad de la quejosa, ni de las seis personas que considera agraviadas, y a quienes solicita se indemnice y se les integre en el registro de víctimas.
Además, tal registro es improcedente, toda vez que la Ley de Atención a Víctimas no considera el supuesto que contempla la recomendación, ya que no demuestra un interés jurídico del que pueda derivarse la afectación de otros derechos.
Respecto de la segunda, tercera y octava observaciones, referentes al supuesto de desplazamiento forzado, afirmamos que en ningún momento el Gobierno del Estado forzó a los habitantes de Salaverna a abandonar el lugar en que residen, pues únicamente se les notificó del riesgo existente.
Se hace especial énfasis en el comunicado al punto 8, porque la CDHEZ pretende que se incluya en el programa de apoyos a las más de 70 familias que desde 2012 decidieron voluntariamente cambiar su lugar de residencia, por lo que es inatendible tal recomendación.
Aun cuando la reubicación de esas familias ocurrió en el citado año, existe constancia de que las mismas gozan de seguridad jurídica en su patrimonio y en el acceso a la salud, educación y trabajo.
En torno al cuarto y quinto puntos, nos pronunciamos por la no aceptación, ya que en las mismas se ordena la realización de dos estudios relativos a monitoreos sísmicos y el impacto del uso de explosivos en el interior de la mina.
El documento refiere al final que a ese respecto, existen dos estudios realizados en los años 2010 y 2012, mismos que sirvieron como punto de apoyo para determinar que el asentamiento humano en el poblado de Salaverna corre grave peligro.


























