Saúl Alfonso Hurtado
Las Inteligencia Artificial (IA) presenta un gran número de ventajas. Cada minuto avanza a niveles impredecibles en edición de imágenes, video, redacción de textos, traducciones, búsqueda de información, orden y análisis de datos y más, son los beneficios que esta herramienta ha traído para todos.
Siempre hay un pero, ¿qué pasa cuando la IA es utilizada en nuestra contra? La respuesta es dura: cada día hay más ciberdelincuentes.
Diversos medios tanto impresos, electrónicos como digitales, han abordado el tema. Se resume en tres formas en las cuales, la Inteligencia Atificial, se utiliza para cometer atracos a los usuarios de internet.
Esta IA se le denomina generativa, por su mismo nombre, que permite la creación de textos, voz, imágenes y otros recursos digitales que son usados de la siguiente manera.
- El “phishing”. Consiste en engañar a los usuarios para que revelen información financiera sensible para usarla de manera maliciosa, a través de la IA para generar textos a través de mensajes para intentar estafar a las personas con escritos que los obliguen a revelar datos bancarios, información de seguros y otros.
- El “deepfake”. Con el uso de IA se analiza la voz, imagen y videos de usuarios de internet y los imita, esto para que los ciberdelincuentes utilicen estos elementos para estafar a usuarios y llevarlos a depositar cantidades de dinero a cuentas bancarias, robar información, su identidad y hasta su propia voz para continuar con sus crimines.
- Eludir los controles de identidad con IA. Otro modo utilizar el “deepfake” es el robar el rostro de un usuario y usarlo para eludir de seguridad y verificación de identidad; ahora los ciberdelincuentes también crean aplicaciones para venderlas en redes sociales y que los usuarios las usen para estafar.
¿Cómo lo podemos evitarlo? No atender mensajes por internet, por correo electrónico, llamadas telefónicas, que te ofrezcan créditos accesibles, descuentos atractivos en tiendas, que se obtuvo algún premio, etc; para evitar ser víctima de fraudes.
























