La perseverancia es el fértil terreno
donde florece la victoria.
El 13 de mayo pasado, miércoles, tuvo lugar el proceso de votación para el renuevo del comité ejecutivo del SPAUAZ, en el que para estupor de todos y sorpresa de nadie, la planilla verde patrocinada por la rectoría se alzó con el triunfo. En este mismo evento se hizo evidente que el colectivo que apoyó a la planilla roja con la Dra. Sonia Viramontes a la cabeza, se revela como la primera fuerza política dentro del gremio académico universitario.Previo a explicar el contenido de las afirmaciones anteriores, permítaseme explorar la materia que envuelve el título de hoy.
“Flores de asfalto” es la metáfora con la que Sonia decidió etiquetar su campaña orientada a conseguir la dirección del SPAUAZ, y alude al sector de la comunidad académica al que pertenece y que por varios años ha buscado regresar el sindicato a sus orígenes, a ser esa coraza impenetrable que detenga todo ataque a los legítimos derechos de sus agremiados.
Las flores de asfalto crecen en la grietas, sus semillas las abren con la titánica fortaleza de la vida, abren sus pétalos ávidos de sol y lluvia, y se mantienen firmes ante toda inclemencia. Pueden ser aplastadas pero vuelven, más vivas que nunca, más alegres, en ambientes hostiles, justo en el medio de la adversidad.
Y la imagen poética se ajusta porque, como ramillete floral en la roca, emergió el equipo de mujeres valientes que codo a codo con Jenny González transformó al SPAUAZ de una vez y para siempre: Elvia Valdez, Elva Jiménez, Norma Ávila, Sonia Viramontes y Armida García. Fuertes y animosas frente a la ruindad y la cobardía, así vimos a nuestras inolvidables, nuestras entrañables flores de asfalto.
El proceso electoral difícilmente pudo ser más desaseado: promesas de incremento de carga, basificaciones, amenazas, control de voto, vigilancia durante el sufragio, y en algunos casos, con lujo de cinismo. Operadores de todos los sectores se hicieron presentes sin el más mínimo asomo de recato. Se documentó a docentes enviando imágenes de su boleta electoral junto con su credencial de elector. Hubo llamadas telefónicas de la administración, ya invitando, ya amenazando, ya ofreciendo.
El personal del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral invirtió buena parte de la jornada urgiendo a los operadores políticos y vigías de la planilla oficial a retirarse para que el sector académico emitiera su voto en libertad plena, libre de presión y hostigamiento. Nada de eso frenó la deshonrosa comercialización del voto.
Otro sello impreso por la Dra. Viramontes fue la frecuente alusión al filósofo y militar chino Sun Tzu, cuya obra El arte de la guerra, es una lectura obligada para todo aficionado a las artes marciales, en particular el Kung-Fu, y debiera serlo para toda persona interesada en la práctica política. El arte de la guerra tiene como objetivo que no ocurra, que la paz impere por sobre las naturales diferencias. Un mensaje más que claro para los espíritus receptivos.
La superioridad de la planilla Roja “Inside” se hizo manifiesta en cada una de las asambleas delegacionales en las que las distintas opciones ofrecieron su plataforma político laboral. El discurso del candidato oficial, desnudando sin rubor su desconocimiento supino tanto de la contratación colectiva como de la institución misma, no llegó más allá de repetir lugares comunes y textos con redacción evidentemente rentada. La tercera opción, que recoge los restos del grupo del ex rector de triste memoria Rubén Ibarra, pareciera tener la función de restarle votos a la Planilla Roja, se acogió al antihigiénico recurso de reciclar una infame y calumniosa narrativa; aquella según la cual la compra del edificio para las asambleas sindicales compromete el patrimonio de los sindicalizados: un caballito de batalla rengo y famélico y embustero.
El colectivo promotor de la planilla Inside, acrónimo de “Independencia Sindical y Democracia”, se erige como la primera fuerza en el gremio académico porque alcanza el 40.13% de la preferencia, mientras que la planilla oficial se lleva el 50.53%, estando compuesta por cinco o seis grupos de interés, que no de opinión. Y como era de esperarse, antes aún de tomar posesión empiezan a arrebatarse trozos del botín.
La primera violación a los derechos laborales es la contratación individual “por honorarios”, sin prestaciones ni acceso a salud, vivienda o crédito. Aún con ello, algunos prominentes universitarios aceptan, como práctica nepótica, que sus retoños sean ilegalmente incorporados al personal académico bajo esta humillante modalidad, a cambio de su apoyo a la candidatura oficial.
La promoción del charrismo sindical es violatoria de la Ley Federal del Trabajo, y no solo es inmoral sino que reviste un hecho delictivo de naturaleza penal. Específicamente, el artículo 133 de este ordenamiento, en sus fracciones IV y V establece la prohibición explícita de la coacción patronal, y dada la resolución 7272/2025 de la Suprema Corte (SCJN)n que identifica el carácter patronal de las rectorías en la universidades públicas, la administración universitaria ha incurrido en faltas particularmente graves, y severamente sancionables. Puede consultarse, por ejemplo el comunicado de prensa No. 056/2026 de la SCJN del 9 de abril del año en curso.
https://www.internet2.scjn.gob.mx/red2/comunicados/comunicado.asp?id=8474
Las flores de asfalto vencen las vicisitudes sin amarguras o rencores, con tallos firmes, resilientes, que solo entregan belleza y colorido como respuesta a las permanentes amenazas, impregnadas siempre con el discreto perfume de la dignidad y fortalecidas por el incomparable júbilo de saberse en el lado correcto.


























