Durante su homilía en la misa que ofició en el estadio Venustiano Carranza de la capital michoacana, ante sacerdotes, religiosas, religiosos, consagrados y seminaristas, el Papa Francisco les hizo un llamado a no caer en la tentación de resignarse ante los flagelos que azotan a nuestra sociedad, como son el narcotráfico, la violencia, la corrupción, y la inseguridad.
“¿Qué tentación podemos tener frente a todo esto? frente a esta realidad que parece haberse convertido en un sistema inamovible, creo que la podríamos resumir con una sola palabra: resignación”, señaló el sumo pontífice.
La resignación les paraliza, dijo, les atemoriza, les atrinchera dentro de sus sacristías, y les quita la alegría y el gozo de la alabanza, poniéndoles freno para arriesgar y transformar.


























