El investigador universitario Fabio Barbosa Cano advirtió sobre el fenómeno conocido como “factor nigeriano” el cual, dijo, va en aumento como consecuencia de la proliferación de la delincuencia que ataca la red de ductos de combustible en el país.
Externó que las diez rupturas de los ductos que se dan cada día en México afectan el suministro de las gasolinas porque dañan los instrumentos que controlan la presión en el interior del ducto.
El experto del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México subrayó que esa situación, que va al alza, “está contabilizada de manera oficial como uno de los elementos que ha creado problemas de abasto”.


























