Mi solidaridad con la periodista Verónica Trujillo, por la agresión sufrida a su campaña promocional
Por Juan Gómez
La sucesión gubernamental al interior de Morena en Zacatecas se encuentra completamente suelta, pero el interés del gobernador David Monreal está centrado en una sola persona, en la senadora Verónica Díaz Torres, quien es promovida en cada una de la entrega de dádivas, disfrazadas de programas sociales, que se entregan en distintos municipios del estado.
De una manera grotesca, el mandatario estatal, pisotea las leyes electorales que impiden la promoción de la imagen personal, lo que anticipa el rompimiento de las reglas del juego sucesorio, ante el silencio de Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena.
Pero no solo la dirigente nacional de Morena guarda un críptico silencio, también lo hacen las y los aspirantes a la candidatura de este partido político, quienes no han hecho un llamado al gobernador Monreal para que cuide las formas y el reglamento interno del partido que gobierna en Zacatecas desde hace casi cinco años.
Tampoco las dirigencias estatales de los partidos con registro demandan el respeto a las leyes electorales por parte del Ejecutivo del estado, silencio que se traduce en sometimiento político.
La falta de liderazgo político que se ha suplido por los intereses personales del mandatario estatal, obligó al polémico senador, Gerardo Fernández Noroña, a declarar a los medios de comunicación en Zacatecas que “hay un foco rojo en el proceso interno de Morena para definir las candidaturas en el 2027, por las reformas como la Ley Antinepotismo, por lo que es importante que la encuesta interna para elegir candidatos, se lleve a cabo de manera transparente”.
Fernández Noroña tiene razón en un solo aspecto: hay un foco rojo en la sucesión gubernamental en Zacatecas, pero no es por la ley antinepotismo que impulsó la presidenta Claudia Sheinbaum, sino por la torpeza e incapacidad del gobernador David Monreal para darle cauce.
Argumentar que la problemática sucesoria se debe a la iniciativa presidencial, es una falta de visión política de Noroña, puesto que es responsabilizar del desastre político en Zacatecas a la presidenta de la república.
El senador de marras no toma en cuenta que David Monreal ha sido un pésimo gobernador, que ha fracasado también como administrador de los recursos públicos estatales. Su incapacidad mantiene al estado en el atraso económico y bajo el control de la delincuencia organizada.
La falta de oficio político se ha traducido en orfandad en el liderazgo de un gobernador que solo posa sus ojos en la punta de sus zapatos, pues su limitada visión política solo encuentra la torpeza de su terquedad en proyectos unipersonales que han sido un rotundo fracaso.
La declaración de Noroña no tiene el peso de un militante de Morena, sino de un interlocutor del ex presidente López Obrador, puesto que ni siquiera pertenece al Partido del Trabajo que lo postuló y apoyó en el registro de su candidatura, partido que lo despidió a gritos de “fuera, fuera” en su pasada asamblea nacional.
Sin embargo, reflejan la percepción del morenismo sobre la crisis política por la sucesión gubernamental que prevalece en Zacatecas, y que solo el gobernador y su candidata no avizoran.
David Monreal ha fracasado como gobernante y como político, lo cual se reflejará en el mes de septiembre, cuando de inicio el período electoral para renovar la gubernatura, el congreso y las presidencias municipales en Zacatecas.
Al tiempo.
@juangomezac


























