Saúl Alfonso Hurtado
Antes de pedir un crédito. Es importante conocer cuál es la capacidad de tus finanzas ya sea personales o a nivel familiar, toda vez que hay que hacerle frente a diversos pagos en un período de tiempo.
La forma más sencilla de conocer con exactitud el esfuerzo en materia de deuda que podemos asumir, es calcular la suma de nuestros ingresos netos mensuales.
Se considera que un endeudamiento saludable no debe exceder el 35 por ciento de tus ingresos mensuales. Esta proporción garantiza que puedas cumplir con tus pagos sin comprometer otros aspectos de tu situación financiera.
Para calcularlo, multiplica tu ingreso neto mensual por 0.35; el resultado será el monto máximo recomendado que puedes destinar al pago de deudas. Por ejemplo, si ganas 10,000 pesos al mes, tu capacidad de endeudamiento sería de 3,500 pesos.
Los gastos hormiga.-Los gastos pequeños y frecuentes pueden debilitar tu capacidad de ahorro y aumentar tus gastos innecesarios, restringiendo tu capacidad de endeudamiento futuro.
Utilizar crédito para gastos recurrentes.-Depender del crédito para cubrir gastos esenciales puede señalar un desequilibrio financiero y llevarte a una situación en la que se vea afectada tu capacidad de endeudamiento máxima.
Adquirir múltiples deudas sin evaluar tu situación financiera.-Tener múltiples compromisos financieros como pedir dinero prestado, ya sea a un conocido o a una entidad financiera sin una adecuada evaluación puede llevar a una espiral de endeudamientos y eventual estrés financiero.
Reducir gastos innecesarios.-Identificar y eliminar gastos innecesarios para liberar más efectivo que puede utilizarse para reducir deuda existente o aumentar tu capacidad financiera.
Incrementar ingresos.- Buscar formas de aumentar tu ingreso o diversificar tus fuentes de ingresos puede mejorar tu capacidad para manejar y pagar tus deudas manteniendo una estabilidad financiera.



























