Las autoridades de la ciudad de Herat al oeste de Afganistán convocaron una reunión de emergencia después de que al menos 348 alumnas y varias profesoras fueron supuestamente envenenadas esta semana en cuatro incidentes, con los mismos síntomas: vómitos, mareos y dolor de cabeza.
El portavoz de la Policía de Herat, Abdul Raouf Ahmadi, afirma que están investigando los casos y que por el momento no tienen claro quién puede estar detrás de los supuestos envenenamientos, algunos de ellos producidos seguramente tras ser rociadas las aulas con un gas tóxico, pero analistas culpan a los talibanes.




























