El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi serán investigados por descorchar una botella de Jerez de 1775, que sería, según algunas estimaciones, el vino más caro del mundo.
Ambos políticos habrían degustado este vino de 240 años de antigüedad durante una visita a las famosas bodegas Massandra, que acogen la mayor colección de vino del mundo, en Crimea.
La Fiscalía crimea adscrita a Kiev, inició un proceso penal por apropiación indebida de propiedad estatal.
Según la prensa local, los daños por el descorche de la botella ascienden a más de 80 mil euros.




























