Más de 700 personas muertas y al menos 800 heridos deja una estampida en las afueras de la ciudad de La Meca, en Arabia Saudita.
La avalancha humana fue provocada por la aglomeración y entrada masiva de peregrinos que participaban del tercer día del rito musulmán de la peregrinación anual.
Los fallecidos pretendían participar en el ritual llamado “el apedreamiento del diablo”, en donde los peregrinos lanzan piedras contra una pared que simboliza el rechazo del mal.




























