El papa Francisco dedicó la homilía de la misa que ofició en el Madison Square Garden de Nueva York a los que calificó como “ciudadanos de segunda categoría”, los que “esconden el rostro” por carecer de derechos.
El Pontífice recalcó que las grandes urbes esconden el rostro de tantos que parecen no tener ciudadanía o ser ciudadanos de segunda categoría.
Con esta celebración, el Papa terminó una intensa jornada que comenzó en la sede de Naciones Unidas, donde llamó a los líderes mundiales a luchar contra la pobreza, el cambio climático, el narcotráfico y resolver los conflictos que obligan a millones de personas a huir de sus hogares.
También elevó una oración interreligiosa en la “zona cero” y realizó una visita a una escuela con niños y familias inmigrantes.




























