Bélgica anunció hoy que destinará 7.5 millones de euros (8.5 millones de dólares) en ayuda humanitaria de urgencia a Siria e Irak para atender las necesidades de los desplazados por el conflicto armado en los dos países.
Del total, cinco millones de euros serán canalizados por la Federación Internacional de la Cruz Roja y los otros 2.5 millones por la agencia de Naciones Unidas para los refugiados (Acnur).
El nuevo aporte se suma a los 44.16 millones de euros ya donados por Bélgica a proyectos humanitarios en Siria e Irak, explicó el gobierno federal en un comunicado.
El anuncio coincide con una cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la Unión Europea, en Bruselas, en la que se espera que los Veintiocho anuncien más contribuciones a las agencias internacionales que se dedican a los refugiados.
Ayer el vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Frans Timmermans, criticó a los gobiernos europeos por no haber aún aprobado las ayudas financieras prometidas en septiembre.
“Tenemos que hacer que los países que acogen a los refugiados en el exterior de la Unión Europea, como Turquía, Líbano, Jordania, puedan ser ayudados”, sostuvo el presidente francés, François Hollande, al llegar para la reunión con sus homólogos.
El mandatario galo defendió que la concesión de una “importante ayuda” a dichos países es importante tanto para ellos mismos como para la Unión Europea y los refugiados.
“De lo contrario, sabemos muy bien qué puede ocurrir: el movimiento de partida de esos países hacia las costas europeas, con dramas que quiero evitar”, advirtió.




























