Francia inició una intensa ofensiva de bombardeos en Siria, contra bastiones del grupo Estado Islámico, autor de los atentados del viernes pasado en París que dejan saldo de 132 muertos.
El ataque militar, con 20 bombas, se registró en la localidad de Raqqa, donde fue destruido un mando que servía como centro de reclutamiento y de depósito de armas y municiones, informa el ministerio de defensa francés.
El ataque se produjo en coordinación con fuerzas de Estados Unidos.
Los atentados en París se apoderaron de la cumbre del G-20 en Turquía, donde se discutirán medidas para elevar los controles en las fronteras y aeropuertos.




























