El Papa Francisco cierra 2015 como un año de avances en su reforma a las estructuras del Vaticano, pero también como un periodo en el cual se han manifestado resistencias que cuestionan su labor de gobierno.
Entre los muchos cambios que marcaron el trabajo del pontífice este año destaca la creación de un tribunal en el Vaticano que se encargue de juzgar a los obispos que hayan incurrido en negligencia u oculten denuncias de casos de abusos sexuales contra menores.





























