La empresa Tepco, gestora de la siniestrada central nuclear Fukushima Uno, enfrenta el desafío de retirar el combustible nuclear derretido de los tres reactores que sufrieron una fusión en 2011.
A poco más de dos meses de que se cumplan cinco años del potente terremoto y posterior tsunami que desencadenaron el accidente nuclear en la planta, los operarios siguen sin determinar el alcance de los daños ni tampoco han encontrado el combustible fundido en los reactores.
El desastre en Fukushima es la peor crisis nuclear del mundo desde el accidente de Chernóbil en 1986.





























