Tres operadores de centrales nucleares, entre ellos el sueco Vattenfall, pidieron este martes ante el tribunal supremo alemán compensaciones económicas por el cierre súbito de algunos de sus reactores en 2011, tras el accidente de Fukushima.
Según la prensa, en caso de victoria, el gobierno alemán podría tener que pagar un total cercano a los 15.000 millones de euros.
En 2012 EON, RWE y Vattenfall pusieron una denuncia contra el gobierno, que tras el accidente de la central de Fukushima en Japón ordenó el cierre de ocho reactores nucleares, primero por un periodo de tres meses y luego de manera definitiva.
La decisión fue luego aprobada por el Bundestag, el parlamento alemán.
“No se trata de una cuestión política o de estar a favor o en contra de la energía nuclear”, explicó antes de la audiencia Johannes Teyssen, presidente de EON, líder del sector energético en Alemania.
“La pregunta es ¿Se puede de un día para otro dejar a la gente, porque nosotros también formamos parte de la gente, sin su patrimonio, sin indemnizar?”, dijo.
Las partes en conflicto comparecerán ante el tribunal de Karlsruhe (suroeste) el martes y el miércoles aunque no se espera un fallo hasta dentro de varios meses.





























