La justicia federal imputó a la ex presidenta de Argentina, Cristina Kirchner y a uno de sus ministros en una red de lavado de dinero que presuntamente era sustraído de los fondos públicos que estaban destinados a obras.
Al estar imputada Cristina Kirchner ve peligrar su muy silencioso retiro luego de 12 años de gobierno.
Un testigo arrepentido, ahora protegido, declaró durante 12 horas, el último viernes y sábado, y aporto datos que terminaron por comprometer gravemente a la familia Kirchner, que tendrían como operador de todo el plan de lavado y robo de dinero de fondos públicos.
Presuntamente el matrimonio Kirchner, su hijo, hoy diputado, y empresarios muy cercanos, no pudieron eludir el movimiento de fondos públicos fuera de circuito legal, y deberán declarar esta semana por otra causa en la que se investiga la manipulación del precio del dólar futuro para operaciones del banco central de la republica Argentina.
Mañana deberá declarar el ex maestro de economía, Axel Kiciliof, Cristina y el ex ministro Julio de Vido.
Ese no es el único tema, Cristina vendrá a Buenos Aires desde la Patagonia, el lunes por la noche, y sus acólitos están preparando una marcha donde se temen incidentes. Porque están en desacuerdo que la justicia la investigue.





























