La visita del presidente estadunidense Barack Obama a Hiroshima, ciudad víctima del bombardeo atómico de 1945, comenzó a tomar forma tras la actual presencia de su secretario de Estado John Kerry en esta urbe.
El jefe de la política exterior estadunidense y sus pares del Grupo de los Siete países más industrializados (G7) visitaron este lunes el parque que recuerda el estallido de una bomba atómica el 6 de agosto de 1945, y donde se conserva el Genbaku Dome.
Ese día “Little Boy”, una bomba de uranio equivalente a 13 mil toneladas de TNT, fue lanzada desde el bombardero B29 “Enola Gay” sobre Hiroshima, y su estallido a 590 metros de altura, dejó más de 100 mil muertos, civiles en su mayoría.
Tres días después, también por órdenes del mandatario estadunidense Harry S. Truman, fue Nagasaki la ciudad atacada con una bomba de plutonio llamda “Fat Man”, hechos que llevaron a la rendición de Japón en la II Guerra Mundial.
Este lunes Kerry se convirtió en el primer funcionario estadunidense de ese rango en visitar el Parque Memorial de la Paz que alberga el Domo, que también fue la primera visita para los cancilleres de Francia y Reino Unido, países con armas nucleares.
La visita de Kerry alimentó las posibilidades de que el próximo mayo, cuando la localidad japonesa de Ise-Shima realice la cumbre del G7, Hiroshima reciba la visita por primera vez de un presidente estadunidense.





























