El papa Francisco afirmó que los inmigrantes no son un peligro, están en peligro, durante un encuentro que mantuvo en el Vaticano con 500 niños italianos e inmigrantes, llegados de la región de Calabria, uno de los lugares de ese país con mayor número de inmigrantes.
Los niños escribieron una carta al Papa en la que reflexionaban sobre los adultos y niños que dejan su tierra a causa de la guerra y las persecuciones y en la que expresaron que no pueden entender tanta injusticia en el mundo.
El Pontificó se mostró crítico con los Estados que no dejan venir y deportan a la gente que busca un poco de salvación, paz y trabajo, mismos que merecen ser recibidos con ternura, compasión y amistad.




























