El Papa Francisco presidió este día la misa del Domingo de Resurrección en la Plaza de San Pedro, en la que pidió una solución a la crisis de Venezuela.
El Pontífice afirmó que en Siria se está cometiendo un “exterminio” y pidió a todos los responsables políticos y militares acabar con esta guerra.
El Papa impartió desde la logia central de la Basílica de San Pedro la tradicional bendición “Urbi et Orbi” (A la ciudad y al mundo).





























