
Esta semana se puso en marcha la maquinaria en el Congreso de Estados Unidos para desmontar el embargo económico contra Cuba.
Según los pronósticos más optimistas, este proceso podría tardar años.
La medida fue presentada como una enmienda dentro de un proyecto de ley más amplio y deberá ser aprobada por el pleno del Senado norteamericano.
Sin embargo, la propuesta puede toparse con mayor oposición en la Cámara de Representantes.





























