ZACATECAS.- Después de cuatro meses de trabajo, el gobernador del estado, Miguel Alonso Reyes, inauguró la remodelación de la Plaza de Armas, en un evento que se destacó por la desorganización y la improvisación, y ante manifestaciones realizadas por integrantes del todavía no constituido Sindicato Independiente de Trabajadores del Estado de Zacatecas (SITEZ), y el Sindicato Único de Trabajadores del Instituto Zacatecano de Educación para los Adultos (SUTIZEA).
María Teresa Franco González Salas, directora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), acudió a la inauguración de la Plaza de Armas, ahí, destacó que esta obra cumplió con todas las normas establecidas por el INAH, por lo que esta nueva imagen integra desde su originalidad a la Catedral Basílica y a los edificios aledaños; además de que se restituyen los niveles al entorno.
Durante su intervención, el gobernador del estado destacó el cumplimiento de toda la normatividad necesaria para que se realizara la intervención, así como el tiempo en el que se desarrollaron los trabajos.
“Siempre serán más los que estén a favor que los que políticamente lucran contra el desarrollo de Zacatecas”, esto luego de ser interrumpido por los manifestantes que se aproximaron frente al presidium y comenzaron a gritar consignas en contra del mandatario estatal y su actual administración.
Mientras integrantes de ambos sindicatos se manifestaban, el mandatario continúo su intervención en la que destacó que el temor a emprender nuevos proyectos puede marcar a una sociedad que aspira a superarse, “hoy la entidad camina hacía el camino correcto”, afirmó.
Con gritos y estirones, elementos de la Policía Estatal encabezados por el secretario de Seguridad Pública, Jesús Pinto Ortiz, lograron retroceder unos metros a los manifestantes, quienes exigían a Miguel Alonso Reyes que cumpla con lo acordado meses atrás.
De fondo se escuchaba el discurso oficial, en el que se destacó la construcción de 4 mil 368 metros mediante la aplicación de un recurso extraordinario logrado por el gobierno del estado, con lo que, dijo Alonso Reyes, se confirma la voluntad del estado para conservar la herencia cultural de Zacatecas, México y el mundo.
Junto a la Catedral Basílica un grupo de personas lanzaban “porras” a favor del mandatario, en las que expresaban su total respaldo y apoyo a las decisiones tomadas durante su administración.
En ese momento el gobernador, resaltaba que esta intervención integraba todos los elementos arquitectónicos del Centro Histórico, dando mayor valor a los elementos edificados y generando una capacidad extra de 30 por ciento para las actividades cívicas y culturales.

Finalmente y tras varios minutos de tensión que parecieron eternos, los manifestantes fueron desalojados por elementos de las policías Estatal y Municipal, mientras el discurso del gobernador fue eclipsado por completo, por un lado, por las consignas que gritaban los manifestantes, y por el otro, por las porras que el personal de gobierno a quien se le solicitó acudiera al evento, lanzaba al aire intentando opacar a los manifestantes, mientras los músicos de la Banda de Música del Estado pedían a ambos de forma infructuosa que guardaran silencio.






























