Por Juan Gómez
Sin proponérselo pero además sin pensarlo, el gobernador David Monreal generó una crisis política en el pináculo más alto de la sucesión gubernamental, en un escenario en el que las dos franquicias, la de los Monreal que gobiernan hace casi tres décadas y la de Morena que lleva apenas cinco años en Zacatecas, se encuentran en un serio desgaste.
El mandatario estatal fue abucheado durante el acto de acopio en Sombrerete, donde la presidenta Sheimbaum anunciaría un incremento en la recepción, lo que no sucedió, pero tampoco intervino en favor del gobernante zacatecano para calmar los gritos de ¡Fuera! ¡Fuera! Que estallaron en el recinto.
Culpar a la Inteligencia Artificial (AI) de los gritos y rechiflas en su contra, fue el peor “argumento” que pudo esgrimir el gobernador.
En septiembre del año pasado la Presidenta visitó Zacatecas el cinco de septiembre, presencia que se dio en el escenario de la reyerta entre el senador Saúl Monreal Ávila y el grupo del gobernador y la senadora Verónica Díaz.
Seguramente Claudia Sheinbaum se debió preguntar en su momento ¿Cómo es posible que el gobernador no pueda llegar a un acuerdo con su hermano Saúl y bajar los niveles de la disputa por la gubernatura, que afecta a Morena en el resto de los estados donde habrá renovación del Ejecutivo estatal?
Y la otra pregunta que seguramente se hizo también: ¿Cómo es posible que lleve más de una semana con la zona conurbada paralizada, con la toma de oficinas federales y estatales, sin poder llegar a un acuerdo con un reducido grupo de productores de frijol?
La respuesta es simple pero lógica: no hay capacidad de negociación política.
A pesar de que su hermano Ricardo Monreal ha dicho y reiterado que “David es el más inteligente de los hermanos”, la realidad ubica en su auténtico contexto la capacidad del gobernador zacatecano.
Pero este escenario no es nuevo, ni es producto de un conflicto, sino que constituye la forma en cómo ha sido gobernado Zacatecas, es decir, sin conducción, sin estabilidad, sin gobernanza; sin idea de lo que debe ser el ejercicio del gobierno.
Valdría la pena preguntarle al coordinador de la fracción morenista en la LXVI legislatura ¿De verdad está convencido de que David es el más inteligente de sus hermanos?
En este escenario el gobernador David Monreal acusa a los diputados federales morenistas y aspirantes al gobierno estatal, Alfonso Ramírez Cuéllar, Ulises Mejía Haro y José Narro Céspedes, de alentar las movilizaciones de los productores de frijol en su contra.
El problema no es el conflicto, lo de fondo es la sucesión gubernamental en la que el mandatario estatal quedará fuera del proceso interino, incluso, sin derecho de veto.
El gobernador Monreal está peleado hasta con su hermano, con los maestros, con un sector minero; con las organizaciones sociales, con grupos feministas, con productores del campo, con un largo etcétera que le cobrarán factura a la franquicia Monreal y también a Morena en el próximo proceso electoral.
En este escenario Zacatecas no tiene una conducción política que conduzca la sucesión gubernamental, pero tampoco que conduzca al estado.
¿Qué podría suceder en los próximos días?
Dos escenarios posibles:
Que se ahonde la inestabilidad política y se reagrupen los activos antimonreal en una expresión que incorpore al malestar social en contra del actual gobierno.
Como se observa, la presidenta Sheinbaum está soltando la cuerda en Zacatecas, en una zona de riesgo para la permanencia de Morena en el estado.
¿Habrá golpe de timón?
Al tiempo.



























