En su discurso semanal de los domingos el Papa Francisco llamó hoy a todas las parroquias y comunidades religiosas de Europa a acoger a una familia de migrantes, en un gesto de solidaridad que dijo empezaría en casa, en el pequeño Estado Vaticano en donde reside.
La multitud reunida en la Plaza San Pedro aplaudió al Sumo Pontífice, quien es nieto de migrantes italianos que llegaron a Argentina.
El pedido del Papa se extiende a las decenas de miles de parroquias católicas de Europa, en momentos en que el número de refugiados que llegan por tierra desde los Balcanes y por mar tras cruzar el Mediterráneo hasta Italia y Grecia alcanza niveles récord.
Existen más de 25 mil parroquias sólo en Italia y más de 12 mil en Alemania, hasta donde desean llegar muchos de los sirios que huyen de la guerra civil y personas que intentan escapar de la pobreza en otras naciones.




























