ZACATECAS.- En conferencia de prensa, el obispo de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, lamentó los sucedido en la última edición en las Morismas de Bracho, donde el abuso de alcohol y drogas desataron riñas entre los participantes.
Noriega Barceló reiteró que en dicha tradición de los zacatecanos no debe permitirse la venta de alcohol ni de drogas para que demeritan a la sociedad.
Asimismo, aseguró que es lamentable que las Morismas de Bracho sean destruidas por adicciones y riñas.
Respecto a los dos asesinatos registrados en los últimos días, uno el día de ayer en el boulevard Adolfo López Mateos a plena luz del día, aseguró que son hechos aislados muy lamentables, pero que no impide el libre tránsito de las familias por la ciudad.
No obstante, dio a conocer y llamó a las autoridades a abonar para un mejor ambiente de seguridad en todo el territorio zacatecano.
Por último y a 45 días de la tragedia de Mazapil, el obispo informó que aún se trabaja en restablecer el ánimo de los familiares que perdieron a sus seres queridos.






























