Los presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y de Rusia, Vladimir Putin, iniciaron el diálogo sobre Siria en la Asamblea General de la ONU, aunque mantuvieron las acusaciones mutuas de impedir avances en la solución del conflicto.
Obama denunció a aquellos que apoyan a los que consideró “tiranos” como el presidente sirio Bashar al-Assad, en relación a Rusia e Irán por su apoyo militar al régimen de Damasco.
La respuesta de Putin no se hizo esperar y pidió una coalición para luchar contra el Estado Islámico y aseguró que el rechazo a cooperar con el gobierno sirio es un “error enorme”.




























