El primer ministro y ex presidente ruso, Dmitry Medvedev, advierte que habrá daños económicos para Turquía entre las consecuencias por el derribo de un avión ruso por parte de aeronaves turcas.
El jefe del Gobierno ruso señala que se pueden cancelar importantes proyectos conjuntos, además de que las empresas turcas perderían sus posiciones en el mercado ruso.
Otra de consecuencias que destaca es el empeoramiento de las relaciones de Moscú con la OTAN, el cual dice, no puede ser justificado por ningún tipo de interés, incluida la protección de las fronteras estatales.




























