La intendencia (gobernación) de Santiago de Chile decretó este jueves la segunda pre-emergencia ambiental del año, tras la del pasado 8 de junio, debido a los altos índices de contaminación que afectan a la ciudad, de casi 7 millones de habitantes, informaron fuentes oficiales.
La medida incluye la restricción de circular para el 20 por ciento de los vehículos con convertidor catalítico (sello verde) cuyas placas finalicen en 2 o 3 y para el 60 por ciento de aquellos que carecen de ese dispositivo, cuyas placas terminan en 3, 4, 5, 6, 7 u 8, según un comunicado oficial.
La restricción va de las 07:30 horas hasta las 21:00 horas en Santiago y en los municipios aledaños de San Bernardo y Puente Alto y supone en total la salida de circulación de unos 260 mil vehículos motorizados.
La medida incluye también la paralización, en el mismo horario, de un total de mil 215 fuentes fijas de contaminación, en su mayoría industrias, y se prohíben el uso de leña y las quemas agrícolas.
La preemergencia ambiental también incluye recomendaciones para restringir las clases de educación física en los colegios y las actividades deportivas al aire libre.
Santiago está considerada una de las ciudades más contaminada de América Latina, y registra constantes episodios de alerta ambiental desde hace más de 20 años.




























