El Papa Francisco lamentó que en las sociedades actuales haya muchos jóvenes que se vean prisioneros de la precariedad o de largos periodos de desempleo y pidió al mundo de la empresa que evite que la dignidad de la persona sea pisoteada por las exigencias productivas.
En una audiencia que mantuvo con miembros de la Confederación General de la Industria Italiana, el Pontífice apeló al mundo empresarial para que contribuya con su trabajo a construir una sociedad más justa y cercana a las necesidades del hombre y apostó por que las compañías en todo el mundo inviertan en proyectos que sepan incluir a los sujetos que a menudo son olvidados.
Entre ellos, citó a las familias, a las personas mayores y a los jóvenes.





























