Por Juan Gómez
Zacatecas refleja lo que sucede a nivel nacional con la oposición, carece en este momento, de liderazgos que puedan constituir una propuesta electoral para los comicios del 2027, cuyo proceso iniciará en el próximo mes de septiembre.
Los principales partidos políticos están más inmersos en los controles de sus dirigencias, que en la apertura y búsqueda de nuevos liderazgos que puedan encabezar una propuesta electoral atractiva e innovadora para el electorado zacatecano.
Mientras esto sucede entre las dirigencias locales, en los liderazgos nacionales es prácticamente lo mismo, las inercias ancestrales son las que imperan y las que inmovilizan el flujo de ideas disruptivas que puedan captar el interés de un electorado tan cambiante como disímbolo.
En el escenario nacional la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se encuentra atrapada en la descomposición del sexenio de A MLO, caracterizado por el estancamiento y disminución de la actividad económica, pero principalmente por los altos grados de corrupción y de vinculación de algunos de sus liderazgos con los cárteles de la violencia y del fentanilo.
Esta realidad fue coincidente con la mentalidad pragmática del Presidente norteamericano, Donald Trump, quien necesita en estos momentos de asestar un fuerte golpe a las organizaciones terroristas (como clasificó a los cárteles de la droga en México) para ganar simpatías entre el electorado norteamericano, ante los descalabros que ha sufrido en la guerra contra Irán.
No solo es México, también es Venezuela y Cuba, lo que le pueden abonar magros dividendos electorales en estos momentos de desgaste de su imagen, ante el electorado norteamericano.
Es por ello que aumentó la presión contra la presidenta Sheinbaum, para que abra las puertas a la política persecutoria norteamericana contra los cárteles que operan en México, bajo el argumento de que “envenenan y matan” a los jóvenes estadunidenses.
Todo este escenario de debilitamiento del gobierno morenista y de su partido oficialista, no han sido capitalizado por la oposición, la cual muestra no solo debilidad sino una supina incapacidad para montarse en la ola política que desgasta y arrincona a Morena en este momento.
Si una empresa realizara en este día una encuesta abierta entre la población, para preguntarle a los electores los nombres de los dirigentes de los partidos opositores en Zacatecas: PRI, PAN, PRD y MC, difícilmente podrían dar uno.
¿Sus bases conocerán sus nombres?
Pareciera que las dirigencias partidistas opositoras no han visto la serie de yerros, de confrontaciones con maestros, con trabajadores del sector salud, con jubilados y pensionados del ISSSTEZAC, con productores de frijol, con universitarios, y trabajadores mineros, que han mermado la credibilidad y las relaciones sectoriales del gobierno morenista.
La oposición tampoco ha registrado los fracasos de los proyectos del segundo piso, del que nunca se presentó un proyecto con los permisos del INAH, de impacto ecológico; también les ha pasado de noche el fracaso de la construcción de la presa Millpillas, comprendido en el Plan Hídrico Nacional de la Presidenta Sheinbaum y menos aún el retraso del proyecto Platabus que inició con el gobernador priista, Alejandro Tello Cristerna, y que en cinco años no ha podido concluir David Monreal.
No capitalizan nada, no hay discurso opositor y mucho menos una estrategia que lidere una narrativa convincente o que apuntale un liderazgo, entre el mar de desgaste, deterioro y desprestigio de Morena, tanto en el ámbito nacional como en el estatal.
¿Hasta cuándo la oposición zacatecana o nacional podrá capitalizar el escenario nacional y local?
Mientras tanto el reloj de la política sigue su curso…
Al tiempo.
@juangomezac


























