En Venezuela cada día se complica más abastecerse de los pocos alimentos que se consiguen, ya que el dinero pierde valor a una velocidad meteórica, afirmó el economista Luis Cova Astudillo.
“Para comprar pan, leche o pagarle a un mototaxista se necesitan fajos de billetes de 100, el de mayor denominación, lo que evidencia la pérdida de su valor adquisitivo”, precisó el exdirector del extinto Ministerio de Hacienda.
Cova Astudillo afirmó que los bancos tuvieron que aumentar considerablemente la cantidad de veces que surten de billetes a los cajeros automáticos, porque estos se vacían apresuradamente por los poseedores de tarjetas de débito.
Refirió que el Banco Central de Venezuela (BCV) tuvo la necesidad de fabricar billetes de 100 en cantidades inimaginables para poder facilitar las operaciones de compra y venta en un país signado por una acelerada inflación y una acentuada escasez.
Destacó que el público rechaza los billetes de menor denominación (piezas de 2, 5, 10 y 20 bolívares) que oficialmente continúan en circulación, debido a que prácticamente son inservibles para hacer frente a la feroz escalada de los precios.




























