El presidente de Estados Unidos (EEUU), Barack Obama, descartó esta noche el envío de tropas de combate a Siria, al considerar que ninguna fuerza militar que invada ese país podría detener la guerra civil en esa nación.
“En Siria no existe un escenario en el que podamos desplegar enorme número de tropas y detener una guerra civil en la que las dos partes están hundidas”, dijo el mandatario en un encuentro con personal militar para examinar los retos estadounidenses dentro y fuera del país.
Estados Unidos cuenta actualmente con 300 soldados en Siria en misiones de apoyo logístico, nueve mil en Afganistán y más de cinco mil en Irak, todos en funciones que no involucran operaciones de combate.
Obama dijo que la presencia de Rusia en el terreno de combate con tropas peleando al lado del gobierno del presidente Bashar Al-Assad, además del apoyo de Irak, ha complicado el escenario, y anticipó que una invasión militar resultaría sólo en un colapso total.
“El solo envío de más tropas no sería la respuesta”, insistió el mandatario ante un centenar de personal militar y familiares de militares congregados en el Fuerte Lee, al sur de Richmond, Virginia.




























