Al menos 35 personas murieron, entre ellos nueve niños, en un ataque en el cual se habrían utilizado armas químicas en la provincia de Idlib de Siria, según reportes de activistas.
La gente murió ahogada o quedó desmayada después del ataque, mientras otros tenían espuma en la boca, señaló este martes el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres.
El grupo señaló que recibió informes de los médicos tras el bombardeo en la ciudad de Khan Sheikhoun en Idlib, controlada por los rebeldes.
Los activistas acusan del bombardeo a los aviones de la Fuerza Aérea siria. En un video un médico informó que había habido un ataque muy grande con gas venenoso y que en su clínica había tres pacientes con claros síntomas de intoxicación por esta causa.
El opositor Consejo Local de Khan Sheikhoun precisó, en un comunicado en su página de Facebook, que hubo cuatro bombardeos con bombas termobáricas que contenía gas cloro y gas sarín. De acuerdo a sus datos, hubo 30 muertos, la mayoría menores, y 200 heridos.
El Consejo publicó fotografías de varios afectados por el ataque, algunos menores de edad, que no se sabe si estaban muertos o heridos, tendidos en el suelo de una calle tras el ataque.
En una de las instantáneas se ve a los equipos de emergencia rociando con agua el cuerpo de un menor.
Por otra parte, en uno de los videos publicados en redes sociales se mostraban los cuerpos de varios niños pequeños cubiertos con una manta, mientras que en otro se veía a un grupo de hombres dejar un cuerpo en la parte trasera de un camión.



























