La Policía de Alemania descartó que el germano iraní de 18 años sospechoso del tiroteo en Múnich, tenga vínculos con el autodenominado Estado Islámico.
Los investigadores informaron que el presunto autor de la masacre estaba en tratamiento por depresión.
La Policía, que registró la vivienda del estudiante encontró información -libros y artículos- sobre matanzas masivas, pero ningún vínculo que haga pensar en un móvil islamista.




























