Saúl Alfonso Hurtado
Una opción para aliviar una difícil situación económica ya sea familiar o individual, se encuentra en empeñar algunos bienes de manera temporal. Por ello, es conveniente conocer las alternativas que se encuentran en el mercado, ser cauteloso para evitar ser víctimas del engaño o fraude.
¿Qué debemos hacer?
El primer paso, es acudir a una casa de empeño. Visita varios sitios antes de decidir dónde vas a dejar tus pertenencias. Verificar las tasas de interés, ya que este tipo de establecimientos son diferentes, por esta razón, se debe comparar para tomar la mejor decisión.
Ten en cuenta el tipo de objetos vas a utilizar en este esquema. No es lo mismo empeñar un auto, una motocicleta, oro, plata o electrodomésticos. Cada tipo de objeto requerirá un trato especial, para obtener el recurso.
Revisar detenidamente el CAT (Costo Anual Total). Básicamente este es el indicador que debes tener en cuenta, ya que es el interés anual que te cobrarán las casas de empeño y engloba los gastos ocasionados en el proceso, tales como almacenaje, avalúo, comisiones, etc.
Es importante aclarar que es importante acudir a casas de empeño, que sean reconocidas por la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), para ser atendidos por la autoridad en caso de cualquier problema, abuso o irregularidad.
Lee detenidamente el contrato. No quedarse con dudas. Preguntar todo lo que no entiendas y presta atención a la letra pequeña. Lo ideal es que cuando decidas empeñar tus objetos tengas muy claro los plazos de pago, el límite de renovaciones del contrato (refrendos) y la demasía, que es la diferencia entre lo que debe el pignorante (el que ha obtenido el préstamo) y el dinero en que se vende la prenda por parte de la casa de empeño cuando no se llega a recuperar ésta. La demasía pertenece al deudor y para poder reclamarla hay que conservar el contrato del préstamo y estar atentos por si hay un plazo determinado para solicitarla.




























