
El obispo de la diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló señaló que la tendencia hacia la centralización y el incumplimiento de la estrategia en materia e seguridad anunciada por el Ejecutivo Federal generaría mayor inconformidad social.
Aunque consideró que la estrategia dada a conocer por Peña Nieto es un “primer paso” para recomponer la situación nacional, dijo que no es suficiente, pues “el país no se arregla con discursos, ni con promesas”.
En días pasados, el presidente Enrique Peña Nieto presentó su propuesta de 10 puntos en materia de seguridad, a dos meses de la desaparición de los 43 normalistas en Iguala, Guerrero.
Como parte del decálogo se incluye la iniciativa para redefinir la competencia de cada autoridad en el combare al delito, creación obligatoria de las policías únicas estatales, la creación de un número nacional de emergencia y la clave única de identidad.
En este sentido, el prelado sostuvo que el intento por otra vez volver al presidente como el único actor puede presentar muchas limitaciones, es imposible en un México tan complejo, en donde la ciudadanía está más despierta y no aceptaría un presidencialismo y caudillismo.
No obstante, señaló que con humildad se presentaron los 10 puntos abordan diversos aspectos de la justicia y el desarrollo tendientes a recuperar la confianza de la ciudadanía.
Sigrifredo Noriega afirmó que la Iglesia apoya el fortalecimiento de las instituciones, pues a nadie conviene “un México en cenizas”.
Expuso que los principales problemas del país no son económicos y políticos, sino son de origen ético como la corrupción, impunidad, inequidad, injusticia.
“Tienen un origen ético aunque se manifiesten en muchos campos de la política, organismos de seguridad”.
Ante la crisis nacional, el prelado refirió que se han tenido reuniones con representantes de otros grupos religiosos, no solo católicos, para promover la formación en valores éticos.
A pesar de la exigencia de muchos mexicanos de la renuncia de Enrique Peña Nieto, el obispo sostuvo que “la solución a los problemas de México no está en una renuncia, no veo por ahí la solución porque hay muchos intereses, sino que busquemos la verdad de que hay detrás de lo que empezó a gestarse”.

























