Gloria Esparza Rodarte, magistrada presidenta del Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Zacatecas, rindió su informe de labores en el que destacó que durante su gestión se recibieron 417 medios de impugnación, de los cuales 410 quedaron firmes en los términos propuestos por el Tribunal, lo que significa el 98.32% de las resoluciones de las autoridades federales.

Al respecto precisó que la relevancia de un tribunal no se mide por cuántos asuntos recibe, sino por la calidad y precisión de sus decisiones.
Indicó que el 66% de las setencias fueron aceptadas plenamente por las partes, sin necesidad de acudir a instancias federales, “pero lo más revelador es el resultado final puesto que el 98.32% de nuestros criterios jurisdiccionales quedaron firmes”.
Esto no es solo una estadística, sino la prueba de que es la prueba real de que en el Trijez se juzga con apego al marco normativo, con argumentos sólidos y con un respeto absoluto al debido proceso, subrayó.

En el informe de labores 2023-2025, la presidenta del TRIJEZ mencionó que se trabajó con una disminución del 20% del personal eventual contratado.
Austeridad y eficiencia
Añadió que “se obtienen resultaos históricos con menos personal y sin gastos excesivos, no se realizó ninguna contratación de personal eventual y se cumplió a cabalidad y sin retraso”.
Durante esta gestión, dijo, la Auditoría Superior de la Federación, no ha incluido una sola observación sobre el manejo de los recursos del Tribunal. Somos una institución con finanzas sanas, inventarios al 100% y controles internos que garantizan que cada peso de la ciudadanía se usa para impartir justicia, expresó.

El pasado mes de octubre nuestra institución cumplió 28 años donde hemos pasado de ser un arbitro de carácter incidental y temporal, a convertirnos en la máxima autoridad jurisdiccional electoral que hoy garantiza que la voluntad ciudadana se cimente en la presentación de los tres poderes del estado, refirió.
Esparza Rodarte mencionó que al rendir ese informe no solo rendimos cuentas de cifras sino de impacto social de nuestras sentencias.
El despertar democrático se traduce en un incremento de impugnaciones, ante este escenario, esta presidencia ce como primordial capacitar, modernizar, y planear la función del Tribunal para garantizar la estabilidad democrática con responsabilidad financiera, indicó.





























