
La Tierra se está convirtiendo cada vez más en un “inmenso depósito de porquería”, advierte el Papa Francisco.
Mediante un texto títulado: “Laudato Si’, sobre el cuidado de la casa común”, el pontífice ofrece un crudo y muy específico panorama de la incidencia del ser humano en el planeta y la contaminación generada por la basura, los productos químicos y los materiales tóxicos que pueden producir efectos irreversibles para la salud de las personas.
“Existen formas de contaminación que afectan cotidianamente a las personas. La exposición a los contaminantes atmosféricos produce un amplio espectro de efectos sobre la salud, especialmente de los más pobres, provocando millones de muertes prematuras”, indicó.
“A ello se suma la contaminación que afecta a todos, debida al transporte, al humo de la industria, a los depósitos de sustancias que contribuyen a la acidificación del suelo y del agua, a los fertilizantes, insecticidas, fungicidas, controladores de malezas y agrotóxicos en general”, agregó.




























