
El cardenal del Vaticano, Giuseppe Versaldi, es investigado por la justicia italiana por un presunto desvió de 30 millones de euros en fondos gubernamentales, que estaban destinados a un hospital de niños.
Tanto el cardenal como el hospital Bambino Gesu negaron cualquier acción ilegal.
Los reportes estuvieron basados en documentos filtrados de magistrados, que incluyen transcripciones de teléfonos intervenidos de la policía que surgieron de otra investigación sobre la bancarrota fraudulenta de una institución de salud en el sur del país.




























