Por Juan Gómez
En memoria del colega Enrique Sánchez Márquez “Chacalito” QEPD
La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo está tomando decisiones públicas que se convierten en mensajes de medición de aceptación social, y en termómetros de las presiones y conflictos políticos que golpean a la imagen del gobierno y del partido oficial que gobierna, Morena.
La primera ausencia de la Presidenta fue en la inauguración, en el estadio Ciudad de México, del Mundial de Futbol 2026, en donde el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, fue un lobo solitario en el palco, aunque en la ceremonia, inexplicablemente le acompañó la actriz veracruzana, Salma Hayek.
¿En carácter de qué?
Nadie lo explicó, pero ahí quedó la imagen de la exitosa actriz mexicana, lo cual fue interpretado en las redes sociales, como una especie de sustitución a la presencia presidencial en la ceremonia.
En fin.
En cambio la presidenta estuvo con la camiseta verde en el Deportivo Galeana, un sitio controlado y rodeada de simpatizantes y funcionarios morenistas, en donde a su lado se encontraba una eufórica Clara Brugada Molina, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México.
En el Azteca no había control de los asistentes y en el zócalo de la Ciudad de México donde se llevó a cabo el Fan Fest, menos, por lo que se tuvo que construir un escenario sin riesgos para cuidar que la imagen, que llegará a millones de personas, no fuera golpeada por el grito de las multitudes.
Y como los eventos no eran organizados por Felipe Calderón o por los neoliberales corruptos, pues no había a quién echarles la culpa de la rechifla y el griterío, había que cambiar la estrategia.
El segundo evento que cancela la Presidenta en menos de 48 horas fue su visita a Zacatecas, en donde hablaría de su programa de infraestructura, aunque las carreteras y avenidas estén llenas de baches, o a lo mejor por eso.
Ya el gobernador David Monreal había hecho el anuncio de su visita, mandó a colocar los espectaculares en donde le daba la bienvenida, mientras que su hermano el diputado Ricardo Monreal, coordinador de la bancada morenista en la LXVI Legislatura, ya había adelantado su llegada a Zacatecas para pasar unos días en su rancho de la comunidad donde nació, en Puebla del Palmar, Fresnillo.
La presidenta había estado el día anterior en Aguascalientes, en donde un grupo de maestros se acercó para darle una carta con peticiones. En los videos que circularon en redes sociales, se observa cómo el tumulto de personas rodea la camioneta negra en la que viajaba la Presidenta.
Quizá ese hecho la alertó y decidió cancelar la visita a Zacatecas, en donde la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación que tiene el control del liderazgo en la sección 34 del SNTE, mantiene la suspensión de labores desde el lunes y una serie de movilizaciones que van desde un plantón en Plaza de Armas, marchas urbanas y tomas de casetas de peaje.
Pero no son los únicos, también están en paro los maestros y maestras agremiadas en el Sindicato Independiente de Trabajadores de Telesencundarias del Estado de Zacatecas (SITTEZ).
La Presidenta no confió en la capacidad del gobernador David Monreal para controlar los espacios en donde sería el evento masivo, en las vetustas instalaciones de la Feria de Zacatecas, en donde se quedaron las sillas y el templete de la invitada presidencial y de sus acompañantes.
No había garantía de control.
Y decidió cancelar.
Así las cosas y los descontroles, las ausencias y el desgaste político-social.
Al tiempo.
@juangomezac




























